No hay mayor acto de rebeldía que el pensamiento independiente.

jueves, 7 de julio de 2011

Me quedaron tantas cosas por llorar

Me quedaron tantas cosas sin llorar...
tal vez por orgullos
tal vez por embrujos,
las dejé huérfanas de lágrimas
en el camino
tal vez por lo desapegada
no quise darles jamás sonrisa opacada.

Convencida quizá 
de que teniendo tanto, que igual es poco
no era digna 
del derecho a llorar ni a sufrir por nada


Tal vez de tanto verme roble
yo, frágil cristal,
también fue que me lo creí.
Convencida quizá
que las raíces de sufrir
llegan demasiado hondo
son invasivas y corroen
Precipicio en el que mejor no revolver cenizas.
Esperando que escondidas,
camufladas,
se me pasen las penas que elegi olvidar.

Y asi fue que me quedaron tantas cosas por llorar
que un día, tengo miedo,
de no poder parar....

3 comentarios:

Diego Planisich dijo...

" Tal vez de tanto verme roble..."
y por dentro hay otro mundo, que es en el que vivimos..

macs dijo...

Hoy lo escuche de un admirador de Borges y vale la pena recordarlo....

"Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz. La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles. Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

(J. L. Borges)

Alejandra Vietri dijo...

Macs, se extrañaba su presencia en este espacio. Pero, que RETORNO DIOS MIO!!! Increible esa poesia...!

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