hablan las paredes sin cesar, las escaleras se desdibujan y reaparecen al azar
imposible unir las piezas del absurdo
a veces cuando llueve es lindo sentirse tan defraudado
la memoria desfila ya ridícula
se cayeron los accesos, se volaron las cerezas como pájaros desnudos
se arman remolinos en las tardes estancadas
me llueven las manos de ausencias
y a veces los dados son negros
y entonces, es lindo sentirse tan defraudado, y que llueva.-

6 comentarios:
Como si la lluvia quisiera ser nuestra cómplice.
Hay dos frases en tu poema que me fascinan: "se volaron las cerezas como pájaros desnudos" y "me llueven las manos de ausencias". Las repetiría una y otra vez sin que nunca perdieran esa magia.
Sí, la lluvia nos acompaña en nuestra rabia, en la tristeza, en el dolor, como la soledad.
Mil besos, Ceci.
Sentirse defraudados es buena medicina para el olvido...
Mmm muy bueno, es como ese "placer de estar mal", cuando llueve, cuando es un día gris, acompañarlo de melancolía suena mejor que otra cosa...
"Me llueven las manos de ausencias..." <--- SUBLIME
hermoso amiga, hermoso <3
Voy a seguir leyendo. Es lindo hacer el camino al reves. Conocer a la persona y despues ver lo lindo que escribe.
Cuidado con los charcos. Ellos tambien te pueden defraudar cuando llueva :)
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