Más
No te busco la piel
no muero en la cárcel
de tus labios de espina
no veo amaneceres en tus ojos
no busco que tus manos de colmena
alarguen la sombra de mis curvas
no me suspiran las ansias
tormentas efímeras del verano
y el deseo maduro
es dragón reposado en una cueva
he llegado, amor,
a necesitarte más allá
de la vehemencia del deseo.

8 comentarios:
desear mas alla... muy bueno Ceci.
Fuaa!!! Cuantas curvas (tiene éste poema) y yo sin freno! Bello bello doña Ceci!
"no me suspiran las ansias", genial...
O sea, llegó a la casa en busca de contención/cariño/solo estar/otra y nada más.
El punto interesante aquí es si lo sabe expresar para el otro, de manera que no se lo tenga que adivinar.
Lo de las manos y las curvas que continúe, que el placer nunca viene mal.
Necesitar mas allá del polvo reparador son ya palabras mayores.
Vos sos una afortunada.
Cho!!!
somos los dos que siempre necesitamos uno del otro, que siempre encontramos los que nos hace falta y lo que deseamos.
me encanto... aguante los deseos, jajajaj
Buenisimo. Me fascina.
Me parece maravilloso, Ceci, es hermoso y romántico.
se me va a pasar... je! pero por ahora me entusiasma pasar a leerte y
me dejo tentar por comentarte (lo de incondicional me queda
enorme!!!)... con permiiiiisooooo... va mi comentarito:
a mi en las relaciones humanas el verbo NECESITAR me causa susto y
preocupación... prefiero ELEGIR... y me quedaría
" he llegado, amor,
a ELEGIRTE más allá
de la vehemencia del deseo."
hasta luego!!!!
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