No hay mayor acto de rebeldía que el pensamiento independiente.

domingo, 15 de enero de 2012

Aquellas épocas en las que nos contábamos secretos entre amigas, descubriendo el amor, entre risas y suspiros, 


... qué felices éramos!




 Sin siquiera saberlo.-

3 comentarios:

guille dijo...

Es más fácil ser feliz en la infancia, cuando no se sabe que se es, ni se tiene la obligación de serlo.

¿Amor? ¿Tan jovencitas?

David Cotos dijo...

Los rostros de los niños, sus sonrisas, lo que piensan, realmente son felices. No saben lo que se viene años más tarde.

juan dijo...

y por que no seguir siendo niños...?

Publicar un comentario