En algunos rincones, en algunos espacios, ya no sé porqué no en otros y en esos sí,
me vuelven a hablar, los veo, sé que no están ya conmigo, no obstante los veo.
Nunca supe decir adiós del todo, nunca supe olvidar a los que amé y por eso vuelven, cíclicos, ciclónicos, arremolinándose en mi día a día, no tienen piedad el humo, construyendo sus contornos, ni las sombras recordandome el sitio que ocupaban.
Quisiera que siempre todos estén donde estaban, pero los horizontes se quiebran, se agrietan rápido las tierras familiares y los espacios en donde estamos a salvo y las distancias devoran los vínculos, esas sabias muletas corrigiendo la monotonía de los días...
Tus ojos, sí, los tuyos, siguen en el mismo rincón, centelleando, la risa de aquella tarde sigue guardada en el mismo paisaje, y todavía el eco me devuelve la sonrisa...
...cada paso, cada beso, cada vez que tomaste mi mano... todo está grabado en algún espacio al que solo tiene acceso la sucia melancolía que me abruma esta tarde...
en la que se han ido...como cuesta saberlos idos, lejos, inexistentes en mañana y en hoy...
se han ido yendo..., se fueron como habían llegado, tan de repente.
Entonces, la monotonía camina con paso ancho, pisandome fuerte.

4 comentarios:
Hermoso texto, Ceci, con una gran llegada.
Cada letra se sintió como un mosquito, pero no sacando sangre, inyectando. Besos.
Existen rincones, canciones, palabras que hacen volver a quienes ya no estan.
Y los recuerdos te envuelven y en la cabeza vuelve a suceder lo que sucedió.
Hay que pasar pagina.
Es la única manera de que suceda algo nuevo para tatuarlo en la memoria
Hermoso texto.. Que lindo estás escribiendo Ceci, con cuanta pasión.
"...como cuesta saberlos idos, lejos, inexistentes en mañana y en hoy..."
Felicitaciones!
Los recuerdos siempre quedan.
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