Y es, simplemente, por haberte visto..! Me dejas revolucionada, como una tormenta me debastas y me recostruyes en espacios infimos...intimos...
Incluso, soy más bella hoy: ¿será que me siembras primaveras las noches que me bebes...?
Vuelvo, regreso a la noche que fue todas las noches. Hoy, ahora, eres enteramente mio: todas tus imagenes me pertenecen:
tu respiracion, aun entrecortada y torpe
tus movimientos, inconcientes y calmos
tu calor, que me llega tenue a invadirme los poros...
tus latidos que me vibran enteros desde el pecho hasta las entrañas!
Eres una quimera, tantas veces inalcanzable...!
Al verte me pregunto si eres real o te habré soñado. Si tus gestos, tus palabras, tus rostros interminables son obra mia, o si al fin encontre en alguien esa mitad sagrada.
Todavia duermes y yo te miro infinito, replegado sobre las sabanas, ausente en el sueño.
Tu que duermes entero sin sosperchar mis ansias de amarte y yo que disfruto tu sueño aun cuando mi deseo se me opone y quema.
Tienes el cuerpo perfecto de las estatuas de mármol, tu rostro semeja a la vez el de un niño y un demonio, cuando las luces engañan a mis ojos cansados que no ceden ante el sueño, con tal de mirarte por un momento más.
Tu no lo sabes y yo no sabré decirlo. Las torpes palabras no me saldrán y seré ante ti una princesa muda. No le temas a mis silencios, me pierdo en abismos, me quedo pasmada ante tanta inmensidad.
Te sufro y te vivo entero.
Te muerdo y te beso, te presiento y te adivino el cuerpo aun en los claroscuros, entre nuestras respiraciones que se unen y las pieles que se graban como un antiguo texto solemne. Hay tanto de salvaje en nuestros instinctos...el placer es una mar muy ancha...tu cuerpo es un vasto jardín de maravillas...
Hoy y siempre. Esperando que algun dia me vengas a buscar y ya nunca mas sueltes mi cintura, y ya se caiga siempre mi ropa, se vuele mi pelo y me enrede, me anide, me acurruque en vos.
¿Vendrás? Cuántas veces te llame...!
¿Vendrás? No tengo voz para buscarte.
¿Vendrás? No tengo voz para buscarte.



