No hay mayor acto de rebeldía que el pensamiento independiente.
jueves, 18 de noviembre de 2010
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2 comentarios:
Espiral del silencio
dijo...
¿Habrá Nadine extremado el camino del lobo?, ese de Samaniego, aceptando el acuerdo subrepticio entre el éxtasis de una libertad absoluta y su sustento: el egoísmo. Tanta facilidad para deshacer vínculos, inexorablemente la conduce a transitar la unidireccional senda sombría denominada soledad.
Y Enrique? Conciliara el sueño? O irrumpirá su descanso un implacable Plutarco para recordarle que hay amores tan bellos que justifican todas las locuras que hacen cometer. Presa de la irresolución será su castigo vivir cautivo.
"_No hay nada que hacer, siempre te chocará que tu hija se acueste con todo el mundo como un muchacho. Yo hacía lo mismo a su edad. Nunca Roberto había querido aceptar que Nadine no era un muchacho. Le dije: -No es lo mismo, Nadine se aferra a hombre tras hombre porque cuando está sola no se siente vivir, eso es lo que me inquieta. -Escuchame, hay que comprender que tenga miedo a estar sola, la historia de Diego está todavia muy fresca."
Diego era un chico de 16 que quería ser poeta. "A los 16 años sabía cambiar la palabras en brasas". Nadine y él eran inmensamente felices juntos. ("Sabían ser dichosos con tanta fogosidad")
De pronto él estaba en un campamento de prisioneros. Poco a poco su ausencia dejó de situarse en un punto. No estar en ninguna parte, no estar más, no hace mucha diferencia. Nadine le enviaba cartas, comida, sin respuesta. La desesperante incertidumbre. Primera vez que entrega su corazón joven e inocente y la historia culminó con una frase: "Hace tiempo que los liquidaron", dijo Felix, por fin.
"Nadine aulló durante noches enteras. De la mañana a la noche yo la tenía entre mis brazos"
Nadine no es más que una jovencita desencantada, que amaneció a los horrores de la injusticia en la más tierna edad. No le quedó corazón para amar. Simplemente, se aferra, para vivir. Es hija de Dubreuilh (un intelectual que toma su personalidad de Jean Paul Sartre) y tiene la misma mente brillante, pero confinada en un cuerpo de mujer y un corazón abatido.
Enrique, en el exacto sentido en que ella lo define, es un intelectual, absorbido por la RESISTENCIA, que sin embargo, vive libre. Tiene amantes abiertamente y Paula asi lo conciente. El la quiere. Y ella a él. A su manera ambos.
2 comentarios:
¿Habrá Nadine extremado el camino del lobo?, ese de Samaniego, aceptando el acuerdo subrepticio entre el éxtasis de una libertad absoluta y su sustento: el egoísmo.
Tanta facilidad para deshacer vínculos, inexorablemente la conduce a transitar la unidireccional senda sombría denominada soledad.
Y Enrique? Conciliara el sueño? O irrumpirá su descanso un implacable Plutarco para recordarle que hay amores tan bellos que justifican todas las locuras que hacen cometer. Presa de la irresolución será su castigo vivir cautivo.
"_No hay nada que hacer, siempre te chocará que tu hija se acueste con todo el mundo como un muchacho. Yo hacía lo mismo a su edad.
Nunca Roberto había querido aceptar que Nadine no era un muchacho. Le dije:
-No es lo mismo, Nadine se aferra a hombre tras hombre porque cuando está sola no se siente vivir, eso es lo que me inquieta.
-Escuchame, hay que comprender que tenga miedo a estar sola, la historia de Diego está todavia muy fresca."
Diego era un chico de 16 que quería ser poeta. "A los 16 años sabía cambiar la palabras en brasas". Nadine y él eran inmensamente felices juntos. ("Sabían ser dichosos con tanta fogosidad")
De pronto él estaba en un campamento de prisioneros. Poco a poco su ausencia dejó de situarse en un punto. No estar en ninguna parte, no estar más, no hace mucha diferencia. Nadine le enviaba cartas, comida, sin respuesta. La desesperante incertidumbre. Primera vez que entrega su corazón joven e inocente y la historia culminó con una frase:
"Hace tiempo que los liquidaron", dijo Felix, por fin.
"Nadine aulló durante noches enteras. De la mañana a la noche yo la tenía entre mis brazos"
Nadine no es más que una jovencita desencantada, que amaneció a los horrores de la injusticia en la más tierna edad. No le quedó corazón para amar.
Simplemente, se aferra, para vivir.
Es hija de Dubreuilh (un intelectual que toma su personalidad de Jean Paul Sartre) y tiene la misma mente brillante, pero confinada en un cuerpo de mujer y un corazón abatido.
Enrique, en el exacto sentido en que ella lo define, es un intelectual, absorbido por la RESISTENCIA, que sin embargo, vive libre. Tiene amantes abiertamente y Paula asi lo conciente. El la quiere. Y ella a él. A su manera ambos.
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