de lunes a viernes
de 9 a 18
una jaula del tamaño exacto de mi torso
me aprisiona
y entonces ya no tiene sentido que las piernas corran
el torso se revela un poco
pero la cárcel está hecha a medida
hace juego con los bolsillos
hace juego con el orden de las cosas
y entonces me siento ante un teclado gris
gris muerte en todas sus escalas
y se siente el tic tac eterno de las teclas
y me pesan los barrotes
mientras la poesía se me va durmiendo en la sangre.
