Dejame decirte una vez más que te quiero.
Deja que guarde tus ojos rubios en la
sangre, en la fiebre. Que como enfermedad vayas poblando poco a poco mis
tejidos, mis células, mi dermis, mi epidermis, el más íntimo de los huecos
entre mis huesos.
Dame el permiso de profanar tu recuerdo a
mi entero placer. Total vos no te enterás de nada. Total yo solo soy ese lugar
secreto al que vas cuando ya no soportás el mundo.
Perdí las ilusiones, se me cayeron por los
bolsillos, llenos de mendigos.
Dejame, entonces, robarle el sueño a la
desgracia que me ofreces.

6 comentarios:
"Dejame, entonces, robarle el sueño a la desgracia que me ofreces"
Revela más de lo que dice. Te felicito
Luego de meses de no pasar por acá, veo que mantenés intacto tu talento. Tus textos me dan la pauta de tu estado de ánimo, por lo menos puedo imaginarme como estas, ya que este es mi único medio de contacto con tu vida. Gracias por ofrecer algo que siempre vale la pena leer...
Gracias por pasar.
Me da miedo preguntar... jajajaj
Y mis escritos no siempre dependen de mi estado de ánimo o de cosas personales... trato de practicar la alquimia de crear de la nada, o de la observación para ir mejorando...
Me parece perfecto y una muy buena practica creativa. Por lo menos te causó un poquito de miedo jejej, no así incertidumbre por lo visto...
el miedo viene de la incertidumbre... jajajaja
Perfecto, igual no deberias tener miedo...
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