
"Decididamente he bebido demasiado; yo no he creado el cielo ni la tierra, nadie me pide cuentas: Por qué me paso el tiempo ocupandome de los demás? Sería mucho mejor que me ocupara un poco de mi. Ah, si me preguntan quien soy puedo mostrar mi fichero; para hacerme psicoanalista he tenido que hacerme psicoanalizar; me encontraron un complejo de edipo bastante pronunciado que explica mi casamiento con un hombre 20 años mayor que yo, una marcada agresividad hacia mi madre, algunas tendencias homosexuales que se liquidaron correctamente. A mi educación católica debo un superyó bastante pronunciado: es la causa de mi puritanismo y de la deficiencia de mi narcisismo. La ambibalencia de mis sentimientos hacia mi hija proviene de mi enemistad hacia mi madre, de mi indiferencia hacia mí misma. Mi historia es de las más clásicas, se ha plegado muy dócilmente a los marcos previstos. A los ojos de los católicos mi caso es muy corriente también: dejé de creer en Dios cuando descubrí las tentaciones de la sensualidad; mi casamiento con un librepensador terminó de perderme. Socialmente, Roberto y yo somos intelectuales de izquierda. Nada de eso es totalmente inexacto. Heme aqui claramente catalogada y aceptando que asi sea, adaptada a mi marido, a mi oficio, a la vida, a la muerte, al mundo, a sus horrores. Soy yo, apenas yo, es decir, nadie."
2 comentarios:
No leí el libro, pero en este relato me parece que sobresale la realidad existencial de la persona frente a la sociedad.
"Las verdades más comunes pueden, en cambio, bajo la pluma de un escritor, adquirir una luz inédita" (S.de B.)
Ningún escritor puede escapar de si mismo al escribir.
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